Después de escuchar el cuento, hicimos una visera en la que pegamos a gusanito que gracias al gallo Kiriko llegó a la boda, aunque se lo había comido antes. La gran lección del cuento es que tenemos siempre que perdonar, aunque a veces nos cueste mucho trabajo.
Y al final una canción para despedirnos.Fue una gran mañana y nos lo pasamos muy bien.
lo de el cuento del gallo kiriko mea gustado.
ResponderEliminarmayte la comida se a terminado.